Facturación electrónica DGI en Panamá
LA RESPUESTA CORTA
Te ayudamos a cumplir con la facturación electrónica de la DGI en Panamá: te ponemos a emitir en el SFEP, conseguimos tu firma electrónica, elegimos contigo entre el facturador gratuito y un PAC según tus topes, e integramos la facturación con tu punto de venta o sistema contable. Desde 2026, muchos negocios deben migrar a un PAC, y te acompañamos en ese cambio. No somos la DGI ni tu contador: montamos y conectamos la tecnología que hace válida tu factura.
- Te ponemos a emitir factura electrónica válida ante la DGI, con su CUFE.
- Facturador gratuito o PAC: elegimos contigo según tus ingresos y volumen.
- Integramos la facturación con tu punto de venta o sistema contable.
- No somos la DGI ni tu contador: montamos la tecnología que hace cumplir.
En Panamá, la factura electrónica dejó de ser una opción para convertirse en una obligación que la DGI aplica con rigor, y que se ha ido ampliando año tras año hasta alcanzar a casi todos los negocios. Cumplir bien no es solo un tema legal: es lo que mantiene tus operaciones en regla, tus gastos deducibles y tu negocio a salvo de multas. El problema es que el camino está lleno de siglas y pasos técnicos —SFEP, CUFE, PAC, firma electrónica— que abruman a cualquiera. Ahí entramos nosotros. Nos ocupamos de toda la parte técnica que hace que tus facturas sean válidas ante la DGI: te registramos, conseguimos tu firma, elegimos contigo la modalidad correcta e integramos la emisión con tu sistema. Con un límite honesto que conviene tener claro desde ya: no somos la DGI, no somos un PAC, y no somos tu contador.
Qué hacemos por tu facturación
Toda la parte técnica para que emitas en regla y sin dolores de cabeza:
- Registro en el SFEP: te dejamos habilitado como emisor ante la DGI.
- Firma electrónica: te guiamos para obtener tu certificado válido.
- Gratuito o PAC: elegimos la modalidad según tus topes y necesidades.
- Integración: conectamos la emisión con tu punto de venta o contabilidad.
- Migración 2026: te acompañamos a pasar a un PAC si te corresponde.
- Equipo fiscal: migramos del equipo viejo y notificamos el cambio.
- Contingencia y resguardo: protocolo si falla, y conservación de documentos.
¿Qué es la facturación electrónica y por qué es obligatoria?
La factura electrónica es un documento fiscal en formato digital que tiene la misma validez legal que la factura de papel de antes, pero con un proceso muy distinto por dentro. Está regulada por la DGI, la entidad de tributos del país, dentro del sistema oficial llamado SFEP, y su lógica es la siguiente: cuando emites una venta, el documento se genera en un formato técnico, se firma electrónicamente, viaja al sistema de la DGI para validarse, y solo entonces, una vez autorizado, tiene valor y puede entregarse al cliente. Es obligatoria porque la ley así lo estableció, ampliando la exigencia por etapas hasta cubrir a la inmensa mayoría de los contribuyentes con actividad económica. En la práctica, si tu negocio tiene RUC y vende bienes o servicios, ya estás alcanzado. Cumplir no es opcional, y hacerlo bien protege tanto tu operación como las deducciones de tus clientes.
¿Facturador gratuito o PAC — cuál me toca?
Esta es la primera gran decisión, y la respuesta depende de tus números. La DGI ofrece dos caminos. El facturador gratuito es una herramienta de la propia DGI, pensada para contribuyentes de bajo volumen, que permite emitir sin costo de plataforma desde el portal oficial. El PAC, o Proveedor Autorizado Calificado, es una empresa privada certificada por la DGI que ofrece una solución más completa: su tecnología se integra con tu sistema, firma y valida cada documento, le asigna el CUFE y lo transmite a la DGI en segundos. La elección no es libre del todo: depende de tus ingresos, de tu volumen mensual de facturas y de si necesitas integrar la emisión con tu punto de venta o contabilidad. Si facturas poco y de forma sencilla, el gratuito puede bastar; si tienes volumen o quieres integración, el PAC es el camino. Te ayudamos a ubicarte en el carril correcto con honestidad.
¿Qué cambió en 2026 y a quién obliga a migrar?
Aquí está la novedad que muchos negocios deben atender con urgencia. A partir del primero de enero de 2026, la DGI restringió el uso del facturador gratuito mediante una nueva resolución. Desde esa fecha, solo pueden seguir usándolo quienes cumplan dos condiciones al mismo tiempo: facturar hasta B/.36,000 al año y emitir como máximo 100 documentos al mes. Quien supere cualquiera de esos dos límites —el de ingresos o el de cantidad de documentos— está obligado a migrar a un PAC. Esto saca del facturador gratuito a miles de negocios que crecieron y ahora superan los topes, a menudo sin darse cuenta. El riesgo es real: seguir en la modalidad equivocada significa emitir documentos que pueden quedar sin validez. Por eso revisamos tu nivel de facturación, te decimos con claridad si te toca migrar, y si es así, te acompañamos en la transición a un PAC para que el cambio sea ordenado y a tiempo.
Lo que necesitas para empezar a facturar
Antes de emitir tu primera factura electrónica, hacen falta unos cimientos, y los dejamos resueltos contigo. Primero, tener el RUC y el NIT al día ante la DGI, sin deudas ni declaraciones pendientes que bloqueen el trámite. Segundo, una firma electrónica calificada: un certificado que obtienes a través de un prestador autorizado y que es lo que da validez legal a tus documentos, equivalente a tu firma de puño y letra; sin ella, no puedes emitir nada válido. Tercero, registrarte en el SFEP como emisor de facturas electrónicas e informar a la DGI la modalidad que usarás, gratuito o vía PAC. Y si vienes de un equipo fiscal de los antiguos, hay que notificar formalmente su reemplazo y no usar los dos sistemas en paralelo. Son pasos que, hechos en orden, evitan rechazos y demoras. Te guiamos por cada uno para que arranques bien desde el primer documento.
Cómo te ponemos a facturar electrónicamente
Revisamos tu situación
Vemos si ya facturas o empiezas de cero, tus ingresos y tu volumen mensual, qué sistema usas y si tienes equipo fiscal viejo. De ahí sale si te toca el facturador gratuito o un PAC, y qué hace falta.
Dejamos lista la base
Te ayudamos a tener el RUC y NIT en orden, a conseguir tu firma electrónica con un prestador autorizado y a registrarte como emisor en el SFEP. Sin esa base, ninguna factura es válida.
Elegimos la modalidad contigo
Te orientamos con honestidad entre el facturador gratuito de la DGI y un PAC, según tus topes de ingresos y volumen y tu necesidad de integración. Tú decides con la información clara delante.
Integramos con tu sistema
Conectamos la facturación con tu punto de venta, tu sistema contable o tu web, para que emitas sin reescribir datos y cada documento obtenga su CUFE antes de entregarse.
Te dejamos cumpliendo y con respaldo
Configuramos el procedimiento de contingencia por si el sistema falla, dejamos resuelto el resguardo de tus documentos por los años que exige la norma, y quedamos para soporte.
tecnico@stp:~$ facturacion-electronica --poner-en-marcha ruc-nit .......... vigente y al dia ante la DGI firma ............ certificado de firma electronica calificada sfep ............. registro como emisor (portal e-Tax 2.0) modalidad ........ gratuito (topes) o PAC (volumen / integracion) integracion ...... POS · contable · ERP · web -> emision sin doble digitacion validacion ....... DGI autoriza -> CUFE -> CAFE con QR contingencia ..... protocolo si el sistema falla resguardo ........ conservar documentos los años que exige la norma > Factura valida ante la DGI. No somos la DGI ni un PAC ni tu contador.
CUFE y CAFE: qué hace válida una factura
Vale la pena entender dos siglas, porque son el corazón de todo el sistema. El CUFE, o Código Único de Factura Electrónica, es un código largo que la DGI le asigna a cada documento cuando lo autoriza, y es lo que certifica legalmente que esa factura es válida. Dicho simple: sin CUFE, una factura electrónica no existe ante la DGI, por más que la hayas generado. Es la prueba de que pasó por la validación oficial. El CAFE, o Comprobante Auxiliar de Factura Electrónica, es la versión legible e imprimible de esa factura, la que le entregas o muestras al cliente, con su código QR en una esquina. Cualquiera puede verificar que una factura es auténtica escaneando ese QR o ingresando el CUFE en el portal de la DGI. Entender esto importa porque deja claro por qué el proceso técnico no es un capricho: cada paso existe para que tu factura llegue a tener ese CUFE que la hace real y verificable.
¿Pueden integrarla con mi sistema o punto de venta?
Sí, y es justo donde la facturación electrónica deja de ser una carga y empieza a fluir sola. La ventaja de un PAC es que su tecnología se conecta con la tuya: tu punto de venta, tu sistema contable o tu plataforma de ventas generan la operación, y el PAC se ocupa por detrás de firmarla, validarla, asignarle el CUFE y enviarla a la DGI en segundos, sin que nadie tenga que reescribir la venta en otro lugar. Nosotros montamos esa integración para que emitas desde donde ya trabajas, sin doble digitación ni pasos manuales que generan errores. Si ya usas un software de gestión, verificamos que tenga conexión con un PAC y con el portal de la DGI, y si no, te ayudamos a elegir uno compatible. El objetivo es que cumplir con la facturación electrónica sea casi transparente en tu operación diaria, en lugar de un trámite aparte que roba tiempo a tu equipo.
Migrar del equipo fiscal viejo, sin líos
Muchos negocios todavía vienen de las impresoras o equipos fiscales de la generación anterior, y el paso a la facturación electrónica requiere hacer ese cambio con cuidado. No basta con instalar lo nuevo y olvidarse de lo viejo: la norma pide que, al reemplazar un equipo fiscal, se notifique formalmente a la DGI, y que no se mantengan los dos sistemas funcionando en paralelo, porque eso genera inconsistencias en tus registros. Acompañamos toda esa transición: configuramos la nueva emisión electrónica, coordinamos la baja ordenada del equipo anterior, y nos aseguramos de que el cambio quede bien informado para que tu historial quede limpio ante la DGI. Es un momento delicado donde un descuido administrativo puede traer problemas después, así que lo hacemos paso a paso. La idea es que pases de lo viejo a lo nuevo sin un solo día de operación en regla perdido y sin cabos sueltos que te compliquen más adelante.
¿Qué pasa si mi sistema falla al facturar?
Es una preocupación legítima, sobre todo en un país donde el internet y la luz a veces fallan, y la norma ya lo previó. Existe un procedimiento de contingencia, a veces llamado incontingencia, para cuando el sistema no puede emitir o transmitir en el momento. En esos casos, se siguen los protocolos definidos por la DGI, que permiten emitir documentos de forma provisional y luego transmitirlos al sistema una vez que el servicio se restablece, de modo que no quedes paralizado ni en falta por una caída técnica. Configuramos ese procedimiento de contingencia como parte del montaje, para que tu negocio sepa exactamente qué hacer si un día no hay internet a la hora de cobrar. Así, una falla puntual deja de ser una crisis y pasa a ser un paso previsto. Es la clase de detalle que no se nota hasta que se necesita, y que entonces vale oro.
Honestos: no somos la DGI ni tu contador
Conviene dejar muy claro nuestro papel, porque te protege saberlo. No somos la DGI ni una autoridad fiscal: las reglas, los plazos y las sanciones los define la DGI, y nosotros nos ajustamos a ellos. No somos un PAC: ese proveedor certificado lo eliges tú, y hay varios autorizados; nuestro trabajo es conectarte con la modalidad adecuada e integrarla con tu sistema. Y no somos tu contador ni tu asesor fiscal: qué tasa de ITBMS aplicar, cómo declarar o cómo tratar una operación son decisiones que corresponden a tu contador, que sabe de tu situación tributaria mucho más que nosotros. Lo nuestro es la tecnología que hace posible el cumplimiento: el registro, la firma, la integración, la migración, la contingencia y el soporte. Esa franqueza sobre los límites es justo lo que hace que nuestra ayuda encaje bien con la de tu contador y la del PAC, cada quien en lo suyo, sin pisarse.
Las multas por no cumplir a tiempo
Vale la pena nombrar lo que está en juego, sin alarmismo pero con claridad. La DGI aplica la obligación con rigor, y no cumplir tiene consecuencias concretas. Por un lado, multas económicas que parten de varios cientos de balboas y pueden crecer de forma importante con la reincidencia, además de la posibilidad de clausura temporal del local. Por otro, un costo más silencioso: una factura que no pasó por la validación de la DGI simplemente no tiene valor fiscal, lo que significa que ni tú ni tu cliente pueden usarla para declarar ni para deducir su ITBMS. En otras palabras, incumplir no te ahorra un trámite, te crea un problema que se arrastra a tus declaraciones y a las de tus clientes. Por eso insistimos en ponerse al día a tiempo y de forma ordenada: cumplir bien sale mucho más barato, en dinero y en tranquilidad, que arrastrar el riesgo de una sanción o de operaciones sin validez.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta implementar la facturación electrónica?
Depende de tu modalidad y de tu sistema. Si calificas para el facturador gratuito de la DGI, la emisión en sí no tiene costo de plataforma, y lo que pagas es nuestra ayuda para dejarte configurado y la firma electrónica. Si te toca un PAC, este cobra un plan mensual o anual que varía según el volumen y las funciones, al que se suma nuestra integración con tu sistema. Hacemos primero un relevamiento de tu caso y te damos un presupuesto claro, eligiendo lo justo para tu negocio sin funciones que no necesitas. Frente al riesgo de multas y de facturas sin validez, dejar bien montada la facturación es una inversión que se paga sola en tranquilidad y en cumplimiento.
¿Estoy obligado a usar un PAC?
Depende de tus números, y aquí está el cambio importante de 2026. La DGI restringió el facturador gratuito: a partir de enero de 2026, solo pueden seguir usándolo quienes cumplan dos condiciones a la vez —facturar hasta B/.36,000 al año y emitir como máximo 100 documentos al mes—. Si superas cualquiera de esos dos límites, debes migrar a un Proveedor Autorizado Calificado, un PAC. También suele requerirse PAC si necesitas integrar la facturación con tu sistema contable o tu punto de venta. Revisamos tu historial de facturación para decirte con claridad en qué carril caes, y si te toca migrar, te acompañamos en el cambio para que no quedes emitiendo facturas sin validez por haberte pasado de los topes.
¿Pueden integrarla con mi software o punto de venta?
Sí, y es una de las cosas que más valor te da. La gracia de un PAC es justamente que su tecnología se conecta con la tuya: tu punto de venta, tu sistema contable o tu ERP generan la venta, y el PAC se encarga de firmarla, validarla, asignarle el CUFE y enviarla a la DGI en segundos, sin que tu personal tenga que reescribir nada en otro lado. Nosotros montamos esa integración para que todo fluya desde donde ya trabajas. Si usas un software de gestión, verificamos que tenga conexión con un PAC y con el portal de la DGI, y dejamos el circuito funcionando de punta a punta. Una buena integración te ahorra doble digitación, errores y tiempo, y hace que cumplir sea casi invisible en tu día a día.
¿Qué pasa si no cumplo a tiempo?
Las consecuencias son serias, y por eso conviene no dejarlo para el final. No emitir factura electrónica cuando estás obligado expone a multas económicas que parten desde varios cientos de balboas y pueden escalar con la reincidencia hasta cifras mucho mayores, además de la posibilidad de clausura temporal del establecimiento. Hay otro costo menos visible pero igual de grave: una factura sin la validación de la DGI no tiene valor fiscal, así que ni tú ni tu cliente pueden usarla para sus declaraciones ni deducir su ITBMS. En la práctica, incumplir no es ahorrarse un trámite, es arriesgar el negocio. Por eso ayudamos a ponerte al día cuanto antes, de forma ordenada, para que cumplas bien y dejes de cargar ese riesgo.
Ya facturo, pero tengo problemas. ¿Me atienden?
Sí, atendemos tanto a quien empieza de cero como a quien ya factura pero tiene líos. Es común que un negocio esté emitiendo, pero con problemas: documentos que se rechazan, una integración con el punto de venta que falla, dudas sobre los nuevos topes de 2026, o un cambio de equipo fiscal mal notificado. Revisamos tu configuración, encontramos dónde está la falla, y la corregimos para que vuelvas a emitir sin sobresaltos. También te ayudamos a verificar que estás en la modalidad correcta tras los cambios recientes, y que tu resguardo de documentos cumple con lo que pide la norma. No hace falta que cambies todo: muchas veces es cuestión de ajustar lo que ya tienes para que funcione como debe.
Pongámonos al día con la facturación electrónica
Cuéntanos si empiezas de cero o ya facturas con problemas, y cuánto facturas al mes. Revisamos tu caso, te decimos si te toca gratuito o PAC, lo dejamos integrado con tu sistema y cumpliendo —sin que tengas que pelear con las siglas.
Escríbenos por WhatsApp